{"id":194,"date":"2012-02-18T10:21:02","date_gmt":"2012-02-18T10:21:02","guid":{"rendered":"http:\/\/urbanvolcano.net\/?p=194"},"modified":"2025-04-19T18:32:31","modified_gmt":"2025-04-19T18:32:31","slug":"la-oscuridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/la-oscuridad\/","title":{"rendered":"La Oscuridad"},"content":{"rendered":"\n<aside class=\"other-formats\">Otros formatos: <a title=\"La oscuridad (PDF)\" href=\"https:\/\/urbanvolcano.net\/ebooks\/es\/pdf\/la-oscuridad.pdf\">PDF<\/a> | <a title=\"The darkness (english)\" href=\"https:\/\/urbanvolcano.net\/en\/the-darkness\/\">english<\/a> | <a title=\"Myrkri\u00f0 (\u00edslenska)\" href=\"https:\/\/urbanvolcano.net\/is\/myrkrid\/\">\u00edslenska<\/a><\/aside>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-resized\">\n<figure class=\"alignright size-medium\"><a href=\"https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/darkness.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"300\" src=\"https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/darkness-300x300.png\" alt=\"La oscuridad \u2014 Ilustraci\u00f3n de Yana Volkovich\" class=\"wp-image-674\" srcset=\"https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/darkness-300x300.png 300w, https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/darkness-150x150.png 150w, https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/darkness.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ilustraci\u00f3n de Yana Volkovich<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p>\u2013\u00bfSabes que hay cosas que se ven mejor en la oscuridad que a plena luz del d\u00eda? \u2013preguntaste mientras camin\u00e1bamos por aquel camino de grava sin iluminaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013No \u2013respond\u00ed\u2013, \u00bfcu\u00e1les?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Fantasmas, gnomos, demonios y ese tipo de cosas \u2013dijiste\u2013, todas las cosas que no toleran la luz del d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Pero los fantasmas en realidad no existen \u2013argument\u00e9 en contra de mi propia convicci\u00f3n. Me mord\u00ed el labio inferior y sent\u00ed un escalofr\u00edo que me recorri\u00f3 el espinazo.<\/p>\n\n\n\n<p>No respondiste, pero te re\u00edste por lo bajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguimos caminando en la oscuridad del oto\u00f1o. Hab\u00edamos estado en una de esas fiestas con hoguera y regres\u00e1bamos a casa. Mam\u00e1 y pap\u00e1 hab\u00edan decidido quedarse un rato m\u00e1s, divirti\u00e9ndose con el resto de adultos. Mam\u00e1 te pidi\u00f3 que me llevaras a casa. Eras tres a\u00f1os mayor que yo y ten\u00edas la responsabilidad de llevarme de vuelta a la granja, nuestra casa de vacaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>La noche era oscura como boca de lobo. Detr\u00e1s de nosotros quedaban, apenas visibles, los rescoldos de la hoguera. Al otro lado del fiordo, a lo lejos, se ve\u00edan las diminutas luces de las granjas. Las luces de las granjas de nuestro lado del fiordo, en cambio, permanec\u00edan ocultas detr\u00e1s del bosque de abedules que las separaba de la carretera. No se ve\u00edan ni la luna ni las estrellas, pues el cielo estaba completamente nublado. No ve\u00edamos por d\u00f3nde \u00edbamos, pero cont\u00e1bamos con la suerte de que hab\u00edamos recorrido el mismo camino tantas veces que pod\u00edamos seguirlo con los ojos vendados. Y as\u00ed lo hicimos, casi literalmente, con los ojos vendados por la oscuridad.<\/p>\n\n\n\n<p>No habl\u00e1bamos. La noche callaba. Se o\u00eda poco m\u00e1s que el crujir de la grava bajo nuestros pies. De vez en cuando, desde la hoguera nos llegaba el d\u00e9bil sonido de una risa, casi imperceptible. Por lo dem\u00e1s, el silencio era absoluto. La oscuridad era total.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00fabitamente, se abri\u00f3 un claro entre las nubes. El cielo corri\u00f3 la cortina y la naturaleza nos ofreci\u00f3 un espect\u00e1culo maravilloso. La luna apareci\u00f3 en escena e ilumin\u00f3 nuestro entorno. El camino se cubri\u00f3 de sombras alargadas. Una r\u00e1faga de viento sobrevol\u00f3 el fiordo, agitando las ramas de los abedules.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el espect\u00e1culo se acabo tan r\u00e1pido como empez\u00f3. El claro entre las nubes desapareci\u00f3. Las cortinas del cielo se cerraron. Y volvimos a estar a oscuras.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00bfHas visto eso? \u2013preguntaste, y me agarraste del brazo para que me quedara quieto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013No \u2013ment\u00ed, porque no sab\u00eda qu\u00e9 era lo que hab\u00eda visto. Hab\u00eda visto algo. Algo que se movi\u00f3 a un lado del camino cuando la luna apareci\u00f3 entre las nubes, y que se meci\u00f3 al son del sonido de las ramas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Yo tampoco \u2013dijiste, y soltaste una risita.<\/p>\n\n\n\n<p>Un escalofr\u00edo recorri\u00f3 todo mi cuerpo y se me hizo un nudo en el est\u00f3mago. Sab\u00eda que estabas jugando conmigo. Sab\u00eda que estabas probando a asustarme. Yo no quer\u00eda sucumbir a la mano negra del miedo. Quer\u00eda olvidar lo que hab\u00eda visto. Prob\u00e9 a no pensar en ello, pero no pude. Estaba casi seguro de que hab\u00eda visto algo moverse a la luz de la luna. Algo que quiz\u00e1 no toleraba la luz del d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Permanecimos en silencio todo lo que quedaba de camino. Escuch\u00e9 c\u00f3mo cruj\u00eda la grava bajo nuestros pies a cada paso que d\u00e1bamos. Pero, \u00bflos crujidos ven\u00edan realmente de debajo de nuestros zapatos? \u00bfNo vendr\u00edan de detr\u00e1s? \u00bfO de delante, quiz\u00e1? Era imposible saberlo. Como no ve\u00eda nada, di rienda suelta a mi imaginaci\u00f3n. Escuch\u00e9 todos los sonidos procedentes del bosque de abedules. \u00bfHab\u00eda alguien all\u00ed? Pod\u00eda sentir mi coraz\u00f3n latir cada vez m\u00e1s r\u00e1pido. \u00bfSeguro que era solo mi coraz\u00f3n lo que o\u00eda? El miedo hab\u00eda extendido su malvada garra y se hab\u00eda apoderado de mi cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sent\u00ed un gran alivio cuando llegamos a casa y encendimos las luces. Por fin pod\u00edamos ver lo que hab\u00eda a nuestro alrededor, al menos en el entorno m\u00e1s cercano. Me sent\u00eda mejor, algo m\u00e1s tranquilo, aunque no me hab\u00eda recuperado totalmente de nuestro paseo a oscuras. No pod\u00eda dejar de pensar en lo que hab\u00eda visto en el instante en el que apareci\u00f3 la luna. No pod\u00eda evitar darle vueltas a lo que hab\u00edas dicho sobre las cosas que no toleran la luz del d\u00eda. No me pod\u00eda quitar de la cabeza tu risita. Me preguntaba una y otra vez si hab\u00eda visto algo o no.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Buenas noches \u2013dijiste con una sonrisa una vez nos hab\u00edamos cepillado los dientes y nos hab\u00edamos preparado para ir a dormir\u2013, felices sue\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Ibas sonriendo de camino a tu habitaci\u00f3n. Sab\u00edas que no tendr\u00eda sue\u00f1os felices. Sab\u00edas que ten\u00eda miedo a la oscuridad, y que hab\u00edas conseguido acrecentarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Me di la vuelta y me fui a la cama. No pod\u00eda dormir. O\u00eda todos los ruidos que se produc\u00edan en la oscuridad de la casa, y tambi\u00e9n los de fuera. Los crujidos de las vigas del techo de madera. Las ramas de los \u00e1rboles rozando las paredes exteriores de la casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Sab\u00eda que los fantasmas no exist\u00edan. O eso me dec\u00eda a m\u00ed mismo. Sin embargo, me resultaba imposible no imaginar que hab\u00eda alguien corriendo sobre el techo cada vez que o\u00eda crujir una viga. Y cuando o\u00eda el roce de las ramas de los abedules, me ven\u00eda a la cabeza, sin remedio, la imagen de un fantasma merodeando alrededor de la casa y mirando a trav\u00e9s de las ventanas. Hab\u00edas conseguido asustarme. Sent\u00eda la presencia de alguien fuera de la casa. Alguien que quer\u00eda entrar. Y entr\u00f3. Notaba que hab\u00eda alguien en mi dormitorio. Me qued\u00e9 completamente inm\u00f3vil en la cama, debajo de las s\u00e1banas, escuchando latir mi coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>De repente, o\u00ed un chasquido y, seguidamente, un leve chillido. Mi coraz\u00f3n comenz\u00f3 a latir m\u00e1s fuerte. Respir\u00e9 profundamente y trat\u00e9 de calmarme. Lo consegu\u00ed a medias. Me incorpor\u00e9 con sigilo y sal\u00ed de la cama. Camin\u00e9 lentamente hacia la puerta en busca del interruptor. Encend\u00ed la luz. Mir\u00e9 a mi alrededor, y en una esquina pude ver qu\u00e9 hab\u00eda causado el chasquido, primero, y el chillido, despu\u00e9s. Hab\u00eda un rat\u00f3n atrapado en una trampa.<\/p>\n\n\n\n<p>Me agach\u00e9 y observe al rat\u00f3n. Me mir\u00f3 con ojos implorantes. Sonre\u00ed. Lo liberar\u00eda. No deb\u00eda preocuparse. Los dos ganar\u00edamos. Sujet\u00e9 al rat\u00f3n suavemente con la mano y lo solt\u00e9 de la trampa. Me puse en pie y lo acarici\u00e9. Sent\u00eda el latido de su coraz\u00f3n. El rat\u00f3n ten\u00eda miedo. Igual que yo hac\u00eda un rato.<\/p>\n\n\n\n<p>Abr\u00ed la puerta y penetr\u00e9 en la oscuridad del pasillo. Camin\u00e9 de puntillas hacia tu habitaci\u00f3n. Abr\u00ed la puerta y entr\u00e9 sigilosamente. No pod\u00eda ver nada de lo oscuro que estaba, pero not\u00e9 en tu respiraci\u00f3n que dorm\u00edas profundamente. Coloqu\u00e9 el rat\u00f3n con sumo cuidado en un borde de la cama, volv\u00ed de puntillas al pasillo y cerr\u00e9 la puerta tan silenciosamente como pude.<\/p>\n\n\n\n<p>Apenas hab\u00eda llegado a mi habitaci\u00f3n cuando te o\u00ed gritar. Sab\u00eda que detestabas los ratones. Ten\u00edas tanto miedo a los ratones como yo a la oscuridad. Est\u00e1bamos empatados. Mi coraz\u00f3n empez\u00f3 a latir m\u00e1s despacio. Dej\u00e9 de o\u00edr los crujidos de las vigas del techo de madera. Tampoco o\u00eda las ramas rozar las paredes de la casa. Ca\u00ed dormido y tuve sue\u00f1os felices, con ratones.<\/p>\n\n\n\n<aside class=\"wp-block-group book-ad has-text-color has-background\" style=\"color:#000000;background-color:#dcd0ff\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\" style=\"line-height:.9\">LIBRO<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:33% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"766\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/999-Fuera-766x1024.jpg\" alt=\"999 Fuera \u2014 Dise\u00f1o de tapa: Ana Pi\u00f1eyro\" class=\"wp-image-1270 size-full\" srcset=\"https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/999-Fuera-766x1024.jpg 766w, https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/999-Fuera-224x300.jpg 224w, https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/999-Fuera-768x1027.jpg 768w, https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/999-Fuera-900x1204.jpg 900w, https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/999-Fuera-500x669.jpg 500w, https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/999-Fuera.jpg 1025w\" sizes=\"auto, (max-width: 766px) 100vw, 766px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<h4 class=\"wp-block-heading\">999 Fuera<\/h4>\n\n\n\n<p>Este cuento fue publicado en la colecci\u00f3n de cuentos 999 Fuera.<\/p>\n\n\n\n<p><em>999 Fuera<\/em> est\u00e1 disponible en edici\u00f3n de bolsillo en <a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/999-Fuera-B-rkur-Sigurbj-rnsson\/dp\/9935909581\">Amazon<\/a> y <a href=\"https:\/\/www.barnesandnoble.com\/w\/999-fuera-b-rkur-sigurbj-rnsson\/1124721797\">Barnes and Noble<\/a> y como libro electr\u00f3nico en <a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/999-Fuera-Spanish-B%C3%B6rkur-Sigurbj%C3%B6rnsson-ebook\/dp\/B01LYG37SR\">Amazon Kindle Store<\/a>, <a href=\"https:\/\/books.apple.com\/us\/book\/999-fuera\/id1153289170\">Apple Books<\/a>, <a href=\"https:\/\/www.kobo.com\/us\/en\/ebook\/999-fuera\">Kobo<\/a>, y <a href=\"https:\/\/www.storytel.com\/es\/es\/books\/999-fuera-2028512\">Storytel<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1ade el libro a tu lista de lectura de <a href=\"https:\/\/www.goodreads.com\/book\/show\/32309953-999-fuera\">Goodreads<\/a>.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-horizontal is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-buttons-is-layout-499968f5 wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-width wp-block-button__width-50\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color has-background wp-element-button\" href=\"https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/999-fuera\/\" style=\"border-radius:50px;color:#ffffff;background-color:#000000\">m\u00e1s sobre el libro<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/aside>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Relato de B\u00f6rkur Sigurbj\u00f6rnsson. Hermanos j\u00f3venes caminan a lo largo de un fiordo island\u00e9s en una noche oscura de oto\u00f1o, discutiendo si existe cosas que se ven mejor en la oscuridad que en la luz del d\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":674,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[47,58],"class_list":["post-194","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relatos","tag-criaturas-sobrenaturales","tag-islandia","col-md-6 col-sm-6"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/194","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=194"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/194\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1794,"href":"https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/194\/revisions\/1794"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/674"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=194"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=194"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/urbanvolcano.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=194"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}