Autobiografía


Ilustración de Börkur Sigurbjörnsson

Puse el bolígrafo sobre la mesa, pasé la página y la coloqué encima de las anteriores. Aquel montón de papel formaba el primer borrador de mi autobiografía. En mis 40 años como escritor, nunca había escrito tantas mentiras. Nunca había puesto tanta ficción sobre papel. A pesar de todo, la autobiografía era consistente con la percepción que había retratado a través de los años; fiel al humo y a los espejos que yo mismo había construido alrededor de mi vida personal.

La verdadera historia de mi vida estaba escrita en mis novelas. Quince best-sellers de ficción fingida. Los libros que los críticos convencionales rechazaban como inmorales e irreales, con personajes defectuosos. Las mismas historias que mis seguidores aclamaban con satisfacción perversa. Los reportes de una vida que nadie se atrevía a admitir que deseaba pero que todos anhelaban en secreto.

Esa era mi vida real, pero ni siquiera yo me atrevía a confesarlo.